LA MASCARA, EL DOLOR, EL CEREBRO Y LA MENTE

El cerebro y la mente no son la misma cosa. Nuestra mente, no somos nosotros. Tu, no eres tus pensamientos. Tu eres algo mucho más grandioso e importante.

Te tienes a ti mismo, como un ser individual, debido al ego. El sentido del Ego, te proporciona individualidad, pero no una individualidad conectada con los demás en una gran individualidad. El Uno. Si no, como un ser separado del resto. A parte.

No utilizamos bien nuestro cerebro. De echo no lo utilizamos nada conscientemente. Se nos llenó de patrones,( voy a llamarle máscaras hoy), desde que nacimos a este mundo e incluso antes.

El cierto revuelo que causa ver, a una  persona, que se clava una aguja en el brazo y no siente dolor, causa además estupefacción, incredulidad y cierto rechazo.

Debido a las máscaras, nos es difícil aceptar lo obvio, incluso aunque lo veamos con nuestros propios ojos. Aún así, anida en nosotros el recelo. Es normal. Hacemos caso absolutamente a todas las ideas que vienen de nuestro cerebro. Esas ideas son mascaras. La verdadera sabiduría está en nuestra conciencia.

Cuando nacemos, aún estamos muy conectados a la gran sabiduría y el poder espirituales a través del núcleo de nuestro ser. Esta conexión con el núcleo, y en consecuencia , con la sabiduría y el poder espirituales nos aporta la sensación de seguridad absoluta y de admiración. Durante el proceso de maduración, esta conexión se desvanece lentamente. Es sustituida por las voces paternas que tratan de protegernos y darnos seguridad. Hablan de lo correcto y lo equivocado, del bien y del mal, de cómo tomar decisiones y cómo actuar o reaccionar en una situación dada. A medida que la conexión con el núcleo se desvanece, nuestra psique infantil trata desesperadamente de reemplazar la sabiduría original innata por un ego que funcione. Por desgracia, el revestimiento de las voces paternas internalizadas no pueden cumplir este cometido. Lo que se produce entonces es una máscara. Y el miedo.

La intención de la máscara es protegernos de un mundo pretendidamente hostil demostrando ser buenos para éste. La intención de la mascara es la simulación y la negación. Niega que su objetivo sea combatir el dolor y la ira, por que niega que ese dolor y esa ira existan dentro de la personalidad. La misión de la máscara es proteger el ser sin asumir la responsabilidad sobre sus acciones, pensamientos o hechos negativos, en cuanto a la sabiduría innata.

Un niño, al nacer, ya sufre el trauma del nacimiento. La madre sufre al parirlo, y el niño sufre al atravesar el canal del parto. Después,  una vez está en el mundo, nos encargamos de meterle bien en la cabeza cómo debe vivir, para que se adapte lo más rápidamente posible al mundo que llega. Al entorno hostil.

El dolor y el sufrimiento al parir, está en nuestro cerebro. Y en nuestra mente. Ya nos colocaron ese software debidamente durante nuestra vida. Este y muchos otros más. Unos programas, sin intencionalidad malévola. Otros, son rematadamente software malintencionado.

La Bioprogramación y la Noesiterapia, eliminan ese dolor y muchos más, por que se basan en el conocimiento del funcionamiento del cerebro, que no es más que un ordenador, un ordenador muy importante.

Las máscaras o patrones, producen enfermedades y dolor, de eso ya he hablado en otra entrada de blog.

 La mayoría de nosotros no consume la "llama vital" con la que nace. Nos enfermamos y morimos antes de hora. A causa de nuestros pensamientos, emociones y máscaras mil.

Todos deberíamos poder morir, cuando estemos cansados de vivir. Ese debería ser el momento, y no antes, con permiso de la fatalidad, claro.

Así que debemos enfrentarnos a las cosas diferentes… como la posibilidad de que alguien, se clave agujas y no sienta dolor, sea operado y no sienta dolor,  pueda parir sin dolor o se cure de enfermedades crónicas por hacer yoga, con la mente abierta. Sin juzgar. Sin negar ni asentir.

Simplemente tenemos que tener claro, que nuestra mente está llena de máscaras. Que nuestra mente no somos nosotros, y que nuestra mente y nuestro cerebro son dos cosas distintas. Que el único camino para cambiar las cosas se debe andar por SENDEROS NUEVOS….SIEMPRE.

Así como el único camino para volver a tu ser verdadero y original pasa por abrir un "paso", en el carnaval lleno de máscaras  de nuestra mente. Un paso que trascienda el ego y nos deje ver, por fin, que sómos en realidad, y qué cosas somos capaces de hacer en esta vida y hacia dónde hemos de dirigir nuestros divinos pasos.

Sat Nam

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en MENTE y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s